La Chica Salvaje – Un libro que marcó el inicio de mi club de lectura

2–3 minutos
Portada del libro ‘La chica salvaje’ de Delia Owens, que explora la conexión entre la naturaleza y la condición humana.

Cuando inicié el club de lectura en la biblioteca, nunca imaginé lo especial que sería compartir historias que nos atrapan y nos hacen reflexionar juntos. Uno de los primeros títulos que leímos fue La chica salvaje de Delia Owens, y puedo decir con certeza que fue una experiencia inolvidable.


¿De qué trata el libro?

La chica salvaje nos lleva a los pantanos de Carolina del Norte, donde Kya, una niña que crece prácticamente sola, aprende a sobrevivir rodeada de naturaleza y silencio. La novela combina un relato sobre la soledad, el crecimiento personal y la conexión con el entorno, con un misterio que mantiene la tensión en cada página. Es una mezcla entre novela de formación, poesía a la naturaleza y un enigma que despierta la curiosidad del lector.

Lo que me dejo el libro

Más allá de su trama, esta novela brilla por su capacidad de entrelazar la naturaleza con la condición humana. Los pantanos no son solo un escenario, sino un personaje más: con sus ritmos, sonidos y silencios, reflejan la vida interior de Kya y simbolizan tanto su refugio como su aislamiento.

Owens, que tiene una formación científica como zoóloga, logra que la observación del entorno natural se convierta en una metáfora poderosa sobre la supervivencia, la resiliencia y la vulnerabilidad. La autora utiliza un lenguaje lírico y evocador que oscila entre lo poético y lo narrativo, lo que hace que el libro se sienta tan íntimo como universal.

Literariamente, también destaca el juego con el tiempo: la historia avanza y retrocede entre décadas, lo que mantiene un suspenso narrativo constante y construye un rompecabezas emocional y social alrededor de Kya y de la comunidad que la rodea. Es precisamente ese vaivén lo que evita que la lectura se vuelva monótona, y lo que nos mantiene enganchados hasta la última página.

Recuerdo que en la discusión que tuvimos en el club de lectura siempre había alguien que decía: “¡No me lo esperaba!”. La novela despertó conversaciones sobre la soledad, el rechazo, la importancia de pertenecer y la manera en que la naturaleza puede convertirse en maestra de vida. Esa mezcla de suspenso, humanidad y belleza natural fue lo que convirtió esta lectura en un momento muy especial y una lectura inolvidable.

Si aún no lo has leído, te invito a darle una oportunidad. Quizás te sorprenda!

Puntuación: 5 de 5.

A veces la soledad no es un vacío, sino un refugio donde florece la fuerza más salvaje de ser uno mismo.

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